De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Vale más el que sabe más.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
La necesidad agudiza el ingenio.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Admisión de delito, relevo de prueba.
La confianza da asco
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Yo te hice y tú me enseñas.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Buena condición vale más que discreción.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Faena acabada, faena pagada.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Nuestro gozo en un pozo.
La verdad sale en boca de los niños.
Lo que va viene.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Juicios tengas, y los ganes.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Escritura es buena memoria.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
En largos caminos se conocen los amigos.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Suerte, y al toro.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Boca con boca se desboca.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.