Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
La suerte es de los audaces.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
La verguenza es último que se piedre.
Te casaste, te entera.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El trato engendra el cariño.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
La comida reposada, y la cena paseada.
Cuenta y razón conserva amistad.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Pascua pasada, el martes a casa.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Ojo al parche.
Las cosas se toman según de quien vengan.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Arte para lograr es el dulce hablar.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Di mentira, y sacarás verdad.
Escucha tu corazón... que sabe.
A comida de olido, pago de sonido.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
La vida es un deber a cumplir
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
La gota que derramó el vaso de agua.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
El que con lobos anda a aullar aprende.
No hay dicha, sino diligencia.
Interés, cuánto vales.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Estás entre la espada y la pared.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Salud perdida, salud gemida.