Bicho malo nunca muere.
Cántaro roto para tiesto vale.
Mucho tocado y poco lixo.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Chivo que se devuelve se esnuca.
A quien labora, Dios lo mejora.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Reino dividido, reino perdido.
Santo Tomé, ver y creer.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Maestro, El se puede comer la regla.
Burro suelto del amo se ríe.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Qué bueno era Dios para labrador.
Sobre advertencia no hay engaño.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Se sincero y honesto siempre.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Donde me va bien, ésa mi patria es.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Abril, lluvias mil.
Espéjate para que veas cómo eres.
Cada grumo tiene su humo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.