Todo tiempo pasado fue mejor.
Bien vivió quien bien se escondió.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Más vale que sobre que no que falte.
Quien no tiene quiere más.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Siempre ayuda la verdad.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
El que guarda, halla.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El que da, recibe.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Buena olla y mal testamento.
Cada cual a lo suyo.
La unión hace fuerza.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Jugar y perder bien puede suceder.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Feria de loco es el mundo todo.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
La vida es un juego.
La reputación dura más que la vida.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
A preguiça se deu bem.
Para bien estar, mucho hay que andar.
El viejo que se cura, cien años dura.
Bien vestido, bien recibido.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
El bien viene andando, pero el mal volando.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Gana poco, pero gana siempre.
La felicidad es como un león insaciable
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Donde se está bien nunca se muere
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!