No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
A buen salvo está el que repica.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Llegar y pegar es mucho acertar.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Amor comprado, dale por vendido.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
El que quiera honra, que la gane.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Más chulo que un ocho.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Dios da, nunca vende.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El triunfo de los crueles es breve
Del viejo el consejo.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
El que apura su vida, apura su muerte.
Donde hay querer, todo se hace bien.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Hierba segada, buen sol espera.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
El que ama el peligro, en él perece.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Oro es, lo que oro vale.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Nunca acaba el que nunca empieza.
De boca para fuera.
Nunca falta de que reírse.
La virtud en sí es un premio