No coma cuento coma carne.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Te quiero Andrés, por el interés.
El que sigue la caza, ése la mata.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
La mentira nunca muere de vieja.
El perro flaco todo es pulgas.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Ir por los extremos no es de discretos.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
A mejor cazador se le va la paloma.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
A Dios, llamaron tú.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Cada cual es rey en su casa.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Lleva más cisco que carbón.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Sayo que otro suda, poco dura.
Ya me cansé de descansar.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.