Carne de junto al hueso, dame de eso.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
La impureza, pesa.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Está más loco que una cabra.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Baños, hasta los cuarenta años.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
De los hijos, el que muere, el más querido.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Para que no se espante el borrico por delante.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
A la vejez, viruelas.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
De ese infierno no salen chispas.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
La confianza mata al hombre.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Los pies van donde va el corazón
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Hay que amarrar el tamal.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.