Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
En la duda, ten la lengua muda.
Hay desgracias con suerte.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
El juez que toma, presto es tomado.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Amor viejo, pena pero no muere.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Mata, que Dios perdona.
Bien convida, quien prestó bebe.
Para todo perdido, algo agarrado.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Quien ama, teme.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Carga que place, bien se trae.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Ara bien y cogerás trigo.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Errando errando, se va acercando.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Idos y muertos, olvidados presto.
La excepción confirma la regla.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Entre pillos anda el juego.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Guardas bien y no sabes para quien.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.