La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Ningún ladron quiere ser robado.
A palabra necias, oídos sordos.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Estás entre la espada y la pared.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Cazador y cazado confían en Dios.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Mal es acabarse el bien.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
El ducado nunca huele a robado.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Cosa hallada no es hurtada.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Papel, testigo fiel.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El que no cojea, renquea.
Al ingrato con la punta del zapato.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
A bestia loca, recuero modorro.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Perro que ladra, guarda la casa.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
A lo hecho, pecho.