Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Cada necio quiere dar su consejo.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Buen comer, trae mal comer.
Todo lo que no es dado es perdido
Donde hay obras, hay sobras.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
La suerte está echada.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El diablo está en los detalles.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Haz el mal y guárdate.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Lo que no está prohibido está permitido.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Al mal segador la paja estorba.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Pecado callado, medio perdonado.
Los celos son malos consejeros.