Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
En el peligro se conoce al amigo.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
En almoneda, ten la boca queda.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
En el refugio del otro vive cada uno
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
El oficio quita el vicio.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Las sueños, sueños son.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
El oro luce, y la virtud reluce.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Mira la peseta y tira el duro.
Más vale ensalada que hambre.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
A la que te criaste, te quedaste.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Al mal segador la paja estorba.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Si vives alegre, rico eres.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Claridad, y no en el caldo.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
En casa del alboguero, todos son albogueros.