¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Agarrando aunque sea fallo.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Nunca llueve a gusto de todos.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
A cada santo le llega su día.
Una buena acción es la mejor oración.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El sueño quita el hambre.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Agosto, frío el rostro.
Ser feliz como pez en el agua
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Bella por natura, hasta la sepultura.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Cada uno tiene su alguacil.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.