El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
No muerdas la mano que te da de comer.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Bien está el pájaro en su nido.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El vino es la leche de los viejos.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
La verdad sale en boca de los niños.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Ese huevo, quiere sal.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Dios da, nunca vende.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
A chico mal, gran trapo.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Dos perros pueden matar a un león.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Ni mangas porque es chaleco.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.