Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La belleza entra por la boca.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Jamás olvidó el que bien amó.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Hombre harto, no es comilón.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Casado por amores, casado con dolores.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Valgan las llenas, por las vacías.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Araña muerta, visita cierta.
Nadie da lo que no ha.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
El que trabaja, no come paja
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Para aprender, lo principal es querer.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Despacito por las piedras
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Dios tarda, pero no olvida.
Orejas de burro.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Al hombre de rejo, vino recio.
Hay que predicar con el ejemplo.
Lo que no se conoce no se apetece.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Hay que ver para creer.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
La gente agradecida es gente bien nacida.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Gente de navaja, poco trabaja.
La primavera la sangre altera.
Al mal tiempo, buen paraguas.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.