Está como aji titi.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
La fuerza vence, la razón convence.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Serio como perro en bote.
Manos blancas no ofenden.
El amor hace salir alas
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Día vivido, día perdido.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
El viento y la marea no esperan a nadie.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
No hay otra felicidad que la paz interior.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Oir a todos, creer a pocos.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Amor no sufre ausencia.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
A mejor cazador se le va la paloma.
Vayan las verdes por las maduras.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
A dádivas, no hay acero que resista.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
No dar ni recibir, sin escribir.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Una manzana roja invita piedras.
Adorar al santo por la peana.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
No comas ansias.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Cólera de amantes resurgir del amor
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Tanto pedo para cagar aguado.