Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Comer de su propio cocinado.
Oír es precioso para el que escucha.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Ande o no ande, la burra grande.
Demasiado pedo para la mula.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Buena muerte es buena suerte.
A escote, no hay pegote.
Mala es la llaga que con vino no sana.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
De Jaén, o fuleros o malajes.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Bien está lo que bien acaba.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
La carne en calceta que la coma quien la meta.
La letra mata, su sentido sana.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Lo que se da no se quita.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.