La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Todo en exceso hace daño.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Ha de salir la corneja al soto.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Del ahorro viene el logro.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Más vale callar que con borrico hablar.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Muerte y venta deshace renta.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Campana de latón, tiene mal son.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Ponte al sol y harás sombra.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Ofrecer el oro y el moro.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Estar armado hasta los dientes
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
A buey viejo, pasto tierno.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Todo amor tiene su gasto
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Con el amor está el temor
Hermanos hay tanto por hacer!
El que desalaba la yegua, ése la merca.