De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El que bien huele, mal hiede.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
No hay caldo que no se enfríe.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
A bien obrar, bien pagar.
Averiguelo, Vargas.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
El que afloja tiene de indio.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
El que rompe, paga.
Noche toledana. (Irse de farra).
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Bien está cada piedra en su agujero.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
El que juega con fuego, se quema.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Guay del malo y de su día malo.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Agua cara siempre es mala.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Comer arena antes que hacer vileza.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Al mal circo le crecen los enanos.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
A cada guaraguao le llega su pitirre.