La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Bella por natura, hasta la sepultura.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
En el peligro se conoce al amigo.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Cada uno tiene su alguacil.
En almoneda, ten la boca queda.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El oro luce, y la virtud reluce.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Las sueños, sueños son.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
El oficio quita el vicio.
Más vale ensalada que hambre.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Si vives alegre, rico eres.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Mira la peseta y tira el duro.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Al mal segador la paja estorba.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Claridad, y no en el caldo.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
A la que te criaste, te quedaste.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
Ave por ave, el carnero si volare.
Barba hundida, hermosura cumplida.