Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Sobre advertencia no hay engaño.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
No se manda al corazón
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Quien no arde en llamas no inflama
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Con gente mal criada, nada.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
No dejes camino por vereda.
A quien no la teme, nada le espanta.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
A escote, no hay nada caro.
Según es el pájaro así es el nido.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Contra un padre no hay razón.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Irse de picos pardos.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.