Vísteme despacio que estoy de afán.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Molino cerrado, contento el asno.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Casa de mantener, castillo de defender.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Hoy no se fía, mañana sí.
Antes di que digan.
Cada día olla, amarga el caldo.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Adonde no te llaman, no vayas.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Secreto de tres, secreto no es.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
A donde va encuentra un problema
A quien has acallado no le hagas llorar.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Cada cual es rey en su casa.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Amigo viejo y casa nueva
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Ser el último orejón del tarro.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Lo quiere como la mula a la carreta.