Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Guerra avisada no mata soldado.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Todas las cosas pasan como el viento.
El que mucho promete, poco cumple.
Ser lento en dar es como negar.
A la mujer y a la mula, vara dura.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Casa y potro, que lo haga otro.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
El que está a las duras, está a las maduras.
A feria vayas que más valgas.
En casa pobre no hay mujer buena.
Casa de capellán, la peor del lugar.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
La fe mueve montañas.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
A creer se va a la iglesia.
La virtud loada, crece.
La necesidad hace maestros.
Por unos pierden otros.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Amor sin plata, no dura.
Aquí hay gato encerrado.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Qué es una raya más para el tigre.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Iguales, como cabo de agujeta.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Te casaste, te frego.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.