A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Más feliz que marica con dos culos.
El que no cojea, renquea.
Hacer el agosto.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Casa hecha, bolsa deshecha.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
En puerta y en puente nadie se siente.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
A gato viejo, rata tierna.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
De persona palabrera, nunca te creas.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Después de verme robado, compré un candado.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Compañía, ni con la cobija.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
El tiempo vuela, que se las pela.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
El que mal anda, mal acaba.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
Es demasiado necio para ser loco.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.