Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Este navega con banderita de pendejo.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Al mal paso, darle prisa.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Lo que va viene.
Donde hay amor, hay dolor.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Jugar la vida al tablero.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Chica centella gran fuego engendra.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
A brutos da el juego.
Algo es el queso, pues se da por beso.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
La práctica hace al maestro.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
A más vivir, más sufrir.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Palo dado ni Dios lo quita.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Son más los días que las alegrías.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada