Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
No quieras nunca buenos comienzos.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Mala olla y buen testamento.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Hay amores que matan.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Como es el padre, así es el hijo.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Buena razón quita cuestión.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Las mujeres quieren ser rogadas.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Vive tu vida y no la de los demás.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Me dejó como la guayabera.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Al rey muerto rey puesto.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Suegra, ni de barro es buena.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.