No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El que poco pide, poco merece.
No seas amigo de los necios.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
La avaricia rompe el saco.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Leerle a uno la cartilla.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
El que se brinda se sobra.
Amor y vino, sin desatino.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Proba varón, que primero es San Antón.
Jurar como carretero.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Campana cascada, nunca sana.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Tierra de roza y coño de moza.
El tonto ni de Dios goza.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El buey solo bien se lame.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
A fullero viejo, flores nuevas.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Írsele a uno el santo al cielo.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.