El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Haber sido cocinero antes que fraile.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Año nuevo vida nueva.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Es demasiado necio para ser loco.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
A buena mujer, poco freno basta.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Marido, comprad vino; que no lino.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.