Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
La ambición mató al ratón.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Dar gusto da gusto.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Te paso la pala diego
Gota a gota, la mar se agota.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Chico de plaza, chico de mala raza.
A más beber, menos comer.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Casado, pero no capado.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Berzas en enero, saben como carnero.
La manda del bueno no es de perder.
Al endeble todos se le atreven.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Me cayó como patada en la guata.
El papel que se rompa él.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Nunca positivo, siempre negativo. (No es exactamente español, es de Van Gaal ante la pregunta de un periodista por la mala marcha del Barça).
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Lo que bien empieza, bien acaba.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Hacer favores, empollar traidores.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Calumnia, que algo queda.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.