El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Marido muerto, otro al puesto.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
En caliente ni se siente.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
A casa vieja, portada nueva.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Nadie da lo que no tiene.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
El que llora su mal, no lo remedia
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Amigo viejo y casa nueva
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Esto es como para mear y no echar gota.
Ojo por ojo, diente por diente.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Domingo sucio, semana puerca.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Casamiento malo, presto es concertado.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Haces mal, espera otro tal.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Todo tiene un fin.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Alabanza propia es vituperio.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A los tontos no les dura el dinero.
Eso no te lo despinta nadie.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.