Al mal circo le crecen los enanos.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Mayo frío, año de mucho frío.
La cabra siempre tira al monte.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
El mandar no tiene par.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Todo se pega, menos la hermosura.
Amor con casada, vida arriesgada.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Oveja que anda, bocado halla.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Al son que te tañan, a ése baila.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Si no vas a planchar, no arrugues.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Sarna con gusto no pica.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Más querría servir que recibir.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Parecer uña y carne.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El perro con rabia, de su amo traba.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Ojo al Cristo que es de plata.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
O Cesar, o mierda.
el fracaso es la madre del éxito.
El temor modifica tu conducta.