Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
El que algo teme, algo debe.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Antes de que acabes, no te alabes.
Del reir viene el gemir.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
La guerra es violencia insana, y el más violento la gana.
Sacar los trapos al sol.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
Cerrado a cal y canto.
Al desganado, darle ajos.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Dios no espera año para castigar.
La mujer hermosa es peligrosa.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
De lejos parecen y de cerca son.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
El que persevera triunfa.
Rectificar es de sabios.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Contigo, pan y cebolla.
El hambre es muy mala consejera.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Buen abogado, mal cristiano.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Del necio, a veces, buen consejo.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Compañía de dos, mi perro y yo.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.