Saco de yerno, nunca es lleno.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Echando a perder se aprende.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
En Octubre echa pan y cubre.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Por una alegría mil dolores
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Quien busca, halla.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Las cosas lo que parecen.
La lengua es el azote del culo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
A perro viejo no hay tus tus.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La sangre del pobre el rico se la come.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Hacer de tripas corazón.
Leer entre renglones.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
A buen servicio, mal galardón.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Roer siempre el mismo hueso
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
El gato gruñón, no caza ratón.
Habiendo don, tiene que haber din.