Primero comer, que ser cristiano.
Entra, bebe, paga y vete.
Llenarle la cuenca a alguien.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Ir de trapillo.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Hacer algo de cayetano.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
El que primero se levanta primero se calza.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Hacer de tripas corazón.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Jugarse hasta la camisa.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Andarse por las ramas.
A bien obrar, bien pagar.
Principio quieren las cosas.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
No es lo mismo llamar que levantarse a abrir.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Hacer de necesidad virtud.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Hasta ajustar, regatear.
Llegar a la capada.
Adelante con los faroles.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Primero, pensar y después, hablar.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.