Matar dos pájaros de un tiro.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Cada mozo lancee su toro.
Buena vida si refrenas tu ira.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Para abril, de un grano salen mil.
Hablar a tiempo requiere tiento.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Tarde piaste pajarito.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
El arbolito desde chiquito.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Arriba canas y abajo ganas.
A buen santo te encomiendas.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Mal hace quien nada hace.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Las cosas en caliente pegan.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
La respuesta más rápida es la acción.
Dan darán, dicen las campanas.
Antes me muero que prestar dinero.
Una deuda, veinte engendra.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.