Hacer favores, empollar traidores.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Enójate pero no pegues.
Esa pregunta ni se pregunta.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
No hagas bien sin mirar a quien.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Volver a inventar la rueda.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
El hombre pone y la mujer dispone.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Dios los cría y el diablo los junta.
Breve habla el que es prudente.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
A más beber, menos comer.
La que da beso da d'eso.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Madre pía, daña cría.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
El que mucho ofrece, poco da.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Calle el que dio y hable el que recibió.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Mujer mayor, es la mejor.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Por unas saludes, no te desnudes.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Lo que hace Dios es lo mejor.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Es más fácil, destruir que construir.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.