Lentejas, comida de viejas.
Año derecho, de la era al barbecho.
Más dura una taza vieja que una nueva.
Nunca con menores, entables amores.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Cuanto más vieja, más pelleja.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
A buey viejo, pasto tierno.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Renegad de viejo que no adivina.
Hombre viejo no necesita consejo.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Baños, hasta los cuarenta años.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Mujer mayor, es la mejor.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Esa más viejo que Matusalén.
Amores añejos acaban con los pellejos.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.