Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Tronar como un arpa vieja.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
El agua ni envejece ni empobrece.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
El amor es eterno, mientras dura.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Gallina vieja da buen caldo.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
A cada cosa le llega su tiempo.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
De todas maneras, aguaderas.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Llevar adarga para viivir vida larga.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
De padres asientos, hijos taburetes.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Bien casada, o bien quedada.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Es de sabios cambiar de mujer.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Es de sabios, cambiar de opinión.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Perro viejo no ladra en vano.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Refranes viejos son verdaderos.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Carne puta no envejece.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.