Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Carga que place, bien se trae.
Hay que predicar con el ejemplo.
Cada cosa pía por su compañía.
Al erizo, Dios le hizo.
Haz el bien y olvídalo.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
De lo que no sabes, no hables.
Obediencia es noble ciencia.
Los compañeros de cama se escogen de día
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Todo en exceso hace daño.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Después del gusto, que venga el susto.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Ingratos hacen recatados.
Marido muerto, otro al puesto.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Jugar a dos barajas.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Quien busca, halla.
Para muestra basta un botón.
Tras el buen comer, ajo.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Piedra que rueda, no crea moho.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Donde se pace, que no donde se nace.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
La mejor suegra, la muerta.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.