¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Este batea y corre para tercera.
A caballo nuevo jinete viejo.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Novia sin cepas, novio con quejas.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
No muerdas la mano que te da de comer.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Rey nuevo, ley nueva.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Dejadle correr, que él parará.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Maldigo el diente que come la simiente.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Gran constipado, culo apretado.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Suegra, ni de caramelo.