Mal hace quien nada hace.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Le sacan punta a una bola de billar.
Dicen que la educación se mama.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Buscar los tres pies al gato.
A tal señor, tal honor.
Dios da frío según la ropa.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
La razón la tiene Sansón.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El que persevera triunfa.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
La causa no justifica el motivo.
La ignorancia es madre de la admiración.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Cabeza grande, talento chico.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Arena y cal encubren mucho mal.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Gente de navaja, poco trabaja.
Barbero, o loco o parlero.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Más claro, agua.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.