Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Pedir más es avaricia.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Cuentas claras, amistades largas.
La variedad place a la voluntad.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Ha de salir la corneja al soto.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Rey nuevo, ley nueva.
Prueba tu habilidad primero en dorado y después en oro.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Amor comprado, dale por vendido.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Si las paredes hablaran.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Bueno está lo bueno.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Dulce y vino, borracho fino.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
La bondad, quien la tiene la da.
El que fía, salió a cobrar.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
El casado casa quiere.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama