Al que quiera celeste, que le cueste.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
A buey viejo, no se le saca paso.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Lo que va viene.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Quien bien quiere, bien obedece.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Hay ropa tendida.
A buey viejo, cencerro nuevo.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El que presta no mejora.
Cada uno dice quién es.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
El borriquito delante, para que no se espante.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
A grandes cautelas, otras mayores.
Pecado callado, medio perdonado.
Bastante colabora quien no entorpece.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
La caza y los negocios quieren porfía.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A lo lejos mirar y en casa quedar.