Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
El mundo da muchas vueltas.
Razones sacan razones.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Bien o mal, junta caudal.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Hacer la del humo.
La zorra, por la cola.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
El ladrón juzga por su condición.
Hacer enseña a hacer.
Favor con favor se paga
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Puta me veas y tú que lo seas.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El vicio, saca la casa de quicio.
Mujer refranes, muller puñetera.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
La cosa bien pensada jamás es errada.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Al desdén con el desdén.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.