Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Saber uno los bueyes con que ara.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Ignora al ignorante.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
La mala fe, no pare hembra.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Confesión obligada, no vale nada.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Cada casa es un caso.
De mala vid, mal sarmiento.
Roma, acuerdos y locos doma.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Esa pregunta ni se pregunta.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
A consejo ido, consejo venido.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Decir, me pesó; callar, no.
El que mucho habla, mucho yerra.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Costumbre mala, desterrarla.