Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
De los hombres se hacen los obispos.
No necesito tecomates para nadar.
Todos los caminos conducen a roma.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Si ofendes serás ofendido
La mejor leña está donde no entra el carro.
Hasta el rabo, todo es toro.
La más larga caminata comienza con un paso.
Una manzana roja invita piedras.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
El casado casa quiere.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
El que no mira, suspira.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Un lago se forma gota a gota.
Tanto pedo para cagar aguado.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El ama brava, es llave de su casa.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El humo al suelo, agua en el cielo.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Junio brillante, año abundante.
La distancia hace a las montañas más azules.
Hay más tiempo que vida.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.