Madre y teja, no pierde por vieja.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
El inferior paga las culpas del superior.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Proba varón, que primero es San Antón.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Pastelero a tus pasteles.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
La reputación dura más que la vida.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Rana en el fondo del pozo.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Ama al grado que quieras ser amado.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
No se puede servir a dos señores.
La imagen de la amistad es la verdad
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno