La mejor caridad es la justicia para todos
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Suerte, y al toro.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Al mal paso, darle prisa.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Se goza más amando que siendo amado
El mejor espejo es un ojo amigo.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
De bajada todos los santos ayudan
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Los hijos heredan las culpas de los padres
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor