Mano de hierro en guante de seda.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Más vale maña que fuerza.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Hacer favores, empollar traidores.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Dar puntadas.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Donde está la aguja está el dedal.
De padres asientos, hijos taburetes.
Buey harto no es comedor.
Quien hace un cesto hace cien.
Esto son habas contadas.
El que a hierro mata , a hierro muere.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Jueves lardero, carne en el puchero.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
De buena casa, buena brasa.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Decir, me pesó; callar, no.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Dar un cuarto al pregonero.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Meter aguja y sacar reja.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Pan a hartura y vino a mesura.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Enero, claro y heladero.