No habiendo lomo, de todo como.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
El rico nunca está satisfecho.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Músico pagado no hace buen son.
Barco en varadero, no gana dinero.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Junio brillante, año abundante.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Mal suena el Don sin el din.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
La muerte, al pobre no se atreve.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Algo es algo, menos es nada.
Hablar poquito, y mear clarito.
Hombre harto, no es comilón.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Donde hay hambre no hay pan duro.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Obras vea yo; palabras, no.
Sale más caro el candil que la vela.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Cuentas claras, amistades largas.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Muchos pocos hacen un mucho.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
El que poco pide, poco merece.