El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Lo prometido es deuda.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
El tiempo es oro.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Las deudas de juego son deudas de honor.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Pan duro, pero seguro.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Dar gusto da gusto.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
El que tiene la plata pone la música.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Siempre es pobre el codicioso.