Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
El que tiene la plata pone la música.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Saber de pobre no vale un duro
A padre ahorrador, hijo gastador.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
A los tontos no les dura el dinero.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Nadie se hace rico dando.
Para prosperar, vender y comprar.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
El que tiene salud es rico.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Presto rico, presto pobre.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Cada cosa tiene su precio.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Pedir más es avaricia.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
A chico caudal, mala ganancia.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Ofrecer el oro y el moro.
Comprar al pobre, vender al rico.
Quien más tiene, menos suelta.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.