Todo lo mudable es poco estimable.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Al potro y al niño, con cariño.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Feo, pero con suerte.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Año nuevo vida nueva.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Ver para creer.
El flojo trabaja doble.
Más vale tarde que nunca.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Pon y te llamaran gallina.
Jinca la yegua.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
El que más hace, menos alcanza.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Buena muerte es buena suerte.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Boca de verdades, cien enemistades.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Caridad y amor no quieren tambor.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Copas son triunfos.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Ocurre en las mejores familias.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
El que mucho corre, pronto para.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Carta echada, no puede ser retirada.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Dueña que mucho mira, poco hila.