Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Si no sobra es que falta.
Más claro, agua.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
A mejor cazador se le va la paloma.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
En camino largo, corto el paso.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Burgáles, mala res.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Andarse por las ramas.
Zun de noche, se sube a un coche
Lo quiero, para ayer.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
El mirón, ¡chitón!.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Bien o mal, casado nos han.
De pico, todos somos ricos.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A su tiempo se cogen las uvas.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Da y ten, y harás bien.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
A calza corta, agujeta larga.
El que nace postrero, llora primero.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Si las paredes hablaran.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La labranza no tiene acabanza.
Cuentas viejas líos y quejas.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Duro de cocer, duro de comer.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.